El ya conocido
graffitero Banksy fue invitado para crear la secuencia inicial con la que comienza la serie de
Los Simpsons, pero al parecer mucha gente no ha quedado muy contento por ello.
La secuencia de inicio comienza con una vista general de las fachadas de Springfield cubiertas con la firma del grafitero.
Después, la acción se traslada a una oscura
fábrica surcoreana donde docenas de trabajadores explotados elaboran viñetas de animación y
merchandising de la serie.
Los muñecos que representan la figura de
Bart se rellenan con piel de gato muerto y el cuerno de un unicornio encadenado sirve para perforar
DVDs de Los Simpsons.
El corto, con una duración de 1.44 minutos, destaca condiciones
laborales infrahumanas y
maltrato animal en la participación de la elaboración del producto final de
Los Simpsons.