Hace mucho que no voy a una misa de la iglesia católica, para ser mas exacto ya cerca de 10 años en los que nunca me he quedado desde el comienzo hasta el final, siempre he salido antes de tiempo o peor aun nunca llegué a puntual.
Aunque nunca me ha gustado quedarme quieto en la iglesia, ya que siempre me pongo incomodo incluso me llego a desesperar (Desde muy chico) y siempre acabo distrayéndome mirando las pinturas los cuadros o me salgo.
Ayer se cumplía un año mas de la muerte de alguien muy cercano a mi, y como toda familia católica le hicieron su misa de año. Invitado y casi obligado a asistir llegue unos 10 minutos antes de que llegue a la conclusión de la misa, no pasaron 2 minutos hasta sentirme incomodo, escuche a un cura que hablaba demasiado despacio que en un determinado momento creí que se había dormido, aunque personalmente no la he pasado muy bien en esta semana algo me hizo pensar que era el momento de reconciliación con Dios.
Aunque nunca me ha gustado quedarme quieto en la iglesia, ya que siempre me pongo incomodo incluso me llego a desesperar (Desde muy chico) y siempre acabo distrayéndome mirando las pinturas los cuadros o me salgo.
Ayer se cumplía un año mas de la muerte de alguien muy cercano a mi, y como toda familia católica le hicieron su misa de año. Invitado y casi obligado a asistir llegue unos 10 minutos antes de que llegue a la conclusión de la misa, no pasaron 2 minutos hasta sentirme incomodo, escuche a un cura que hablaba demasiado despacio que en un determinado momento creí que se había dormido, aunque personalmente no la he pasado muy bien en esta semana algo me hizo pensar que era el momento de reconciliación con Dios.



