"Mal aventurado el momento en el que llamas a mi puerta"
Hay gente que los domingos por las mañanas le gusta ir a misa, visitar familiares, estar con los amigos, ir al mercado, dormir (Aquí es donde yo entro) en fin una serie de actividades provechosas siempre y cuando no fastidien a los demás.
No importa cual sea la actividad que hagan o lo que dejen de hacer, siempre y cuando no interrumpan mi suelo matinal, aquel que acumulo durante toda la semana para cobrarlo el día domingo, el domingo que reservo para mi, aquel domingo que espero con ansias desde que comienza durante la semana, ese domingo en el prefiero desconectarme del mundo (al menos medio día), en fin "Mi domingo".
En fin este domingo como todos los demás tenia previsto despertarme/levantarme de mi cama entres las 10 u 11, PERO... PERO!!!... no entiendo como mierda se les ocurre gritar desde la calle para que todo el vecindario se entere que te están buscando mas aun no entiendo como mierda pueden llamar a tu puerta a 8:30 sabiendo que es domingo. Bueno a esas horas soy preso de una flojera digna de mi lo que en ese momento levantarme no era opción, ni siquiera la curiosidad llega a ese momento para saber si es familiar o visitante, pero al parecer la persona que hacia gala de una usar uno voz chillona y además acompañado de un par amigos habían adquirido un molesto don al que comúnmente llamamos "insistencia". Si bien no me queda claro cuanto tiempo estaban gritando a la puerta, sé que fué suficiente para que mi mal humor se haga presente y así interrumpir mi descanso dominical.
Maldita sea el momento en el que decido asomar mi cabeza por la puerta, aquellas personas que hacían un llamado insistente a la puerta eran dos jóvenes de oscilaban entre los 16, 17 años además de una damisela que por su rostro y el tamaño de sus pechos calculé uno 15 años aproximandamente, ellos vestían de camisa celeste y pantalón negro estos ropa formal, zapatos bien lustrados, un maletín de cuero (de esos de los que cuelgan de un solo hombro) y al parecer se habían bañado con un desodorante barato y tenían un extraño y conocido libro en las manos. La niña: Un vestido de un solo cuerpo, un camisa por encima, una sombrilla que la cubría del sol, además también tenia un maletín similar al de sus acompañantes y un libro entre manos.
- "Bienaventurado sea hermano" - Me dijo el mayor de ellos. Si ya mi cara en ese momento es de pocos amigos, mi coeficiente de "emputamiendo" esta a su máxima expresión, dar una respuesta agradable a mis repentinos visitantes era lo único que haría en ese momento. Tocó suavizar mi respuesta, ya que la damita estaba mirándome fijamente a los ojos.
- "Mal aventurado el momento en el que llamas a mi puerta" - con la aquella voz que solo uso cuando quiero fastidiar a alguien.
- "Hemos llamado en mal momento?"- Tamaña pelotudez, a la hora de preguntar. Si lo ven con una cara hecho un culo, con signo de estar recien abriendo los ojos, con ropa de dormir y además de eso con el cabello todo alborotado... Den por hecho que han llamado en mal momento.
- "No jóvenes del buen caminar, estaba apunto de hacer mis ejercicios"- Y si, el sarcasmo matutino, era eso o mandarlos a la mierda y decirles que busquen un oficio, eso de pregonar la venida de un salvador al que se le olvidó el camino de regreso, sobre todos los domingos hace que se ganen unos carajasos a espaldas suyas.
- "Disculpe que lo molestemos, pero queríamos hablarles de la palabra del señor" Entusiasta habla la damita para exponerme sus teorías de como puedo llegar a la salvación y de las buenas nuevas que tenia para mi.
- "...". Que novedad, venian a hablarme del "señor", porque no lo visitan para preguntarme ¿Del como estoy?¿Si me duele algo? o ¿si me apetece escuchar si quiero ser salvado, y evitar que mi alma arda en el mármol del infierno?. No! ellos vienen a hablarme del la palabra del señor y de las buenas nuevas, así. Sin preguntarme!
- "Miré -mientras abría el libreto- la palabra dice... bla, bla, bla" Solo puse atención a sus recientes e inmaduros pechos que de seguro hasta ese momento no habrían tocado nadie.
- "Ah! que cool es Dios ¿Verdad?". Mas y mas sarcasmo...
- "Al parecer le ha gustado -Habla uno que hasta ese momento no le conocía su voz- le invitamos a nuestra iglesia... " Na! carajo, solo para eso me habla? ni siquiera sabe mi nombre y ya esta haciendo citas conmigo, desconsiderado el joven.
- Miren!, hoy me han encontrado de buen humor (ja! si, claro...) pero mientras ella me hablaba de dios y todas sus bondades yo evitaba mandarlos a buena sea parte, no me gusta su dios, no me gusta el que vayan tocando puertas a tan tempranas horas y... ME EM-PU-TA que me despierten los domingos. Pero... al parecer mi cara de culo, no les basto para que se den cuenta de que no quería atenderlos.
Permanecieron callados... -"Bueno, nos disculpa entonces"- hablo ella mientras cerraba su biblia. - "No quiere comprarnos un Atalaya?"- El mayor hacia gala de una hijoputes de gran escala.
16/03/2009
Bienaventurado sea hermano
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